Usar protector solar diariamente reduce factores de riesgo que pueden provocar daños a la piel provocados por los rayos UV
Durante la temporada de calor es usual vestir prendas que dejan al descubierto ciertas partes del cuerpo, visitar los centros vacacionales o simplemente tirarse al sol para disfrutar de un rato de relajación, pero hay que hacerlo con las precauciones necesarias y conocer la importancia del uso continuo del protector solar.
Utilizar protector solar ayuda a cuidar la piel contra el daño a largo plazo causado por la exposición al sol, a prevenir problemas como quemaduras, muy comunes en esta época del año y que pueden llegar a ser muy molestas y dolorosas, y a prevenir otros problemas de la piel.
Otro de los principales beneficios que otorga el uso frecuente del protector solar es la prevención del envejecimiento prematuro de la piel, ya que la exposición periódica a los rayos UV puede causar arrugas y manchas, e intensificar otros signos de envejecimiento.
Aunado a lo anterior, el uso del protector solar también ayuda a prevenir el cáncer de piel, que actualmente se ha convertido en una de las formas más comunes de cáncer alrededor del mundo y entre sus principales factores de riesgo se encuentra la exposición al sol. Es importante saber que no todos los protectores solares son iguales, por lo que debemos usar el que más se acomode a nuestro estilo de vida.
Para elegir el protector correcto es importante verificar que tenga un factor de protección solar alto, ya que cuanto mayor sea este, más protegerá. El uso adecuado también influye de manera decisiva en la eficacia del protector solar.
Es importante aplicar una cantidad suficiente para cubrir todas las zonas de la piel que estarán expuestas al sol y repetir la aplicación cada dos o tres horas, cuando sudamos o después de nadar.
¡Úsalo todos los días del año! Incluso los nublados o lluviosos, ya que, aunque la radiación UV sea más intensa alrededor del mediodía y llegue a aumentar en la temporada de verano, está presente todo el año.







