La natación es un ejercicio de bajo impacto con numerosos beneficios físicos y emocionales
Un estudio de la Universidad de Harvard demostró que la natación mejora el funcionamiento del corazón y los pulmones. Al realizar este deporte, el cuerpo aprende a usar el oxígeno de manera más eficiente.
Además, al utilizar los brazos y las piernas, se mejora la fuerza y la flexibilidad de los músculos. Si a esto le sumamos que el riesgo de lesiones mínimo, lo convierte en un deporte que se puede practicar a cualquier edad.
Debido a que la respiración es vital, ayuda que se convierta en un ejercicio que relaja a quien lo realiza.
La natación trabaja todo el cuerpo, pues combina el fortalecimiento, el estiramiento y el acondicionamiento aeróbico. También es considerado un deporte ideal si el objetivo es bajar de peso ya que al realizarlo se trabaja la condición y resistencia sin dañar a las articulaciones.
Para la salud mental también tiene grandes aportaciones: ayuda a controlar el estrés, la ansiedad y reduce los síntomas de depresión.
Sin embargo, la natación no es muy efectiva para los huesos por lo que se recomienda que se combine con ejercicios de soporte de peso como caminar, subir escaleras o entrenamiento de fuerza.







