Sin duda, beber alcohol afecta a todos los aspectos de tu cuerpo, incluida la piel del rostro
El alcohol es una toxina con poco o ningún valor nutritivo y puede contribuir a una función hepática deficiente, inmunidad reducida, alteración hormonal, daño celular y problemas de insulina, todo lo cual tiene un impacto en la calidad, apariencia y envejecimiento de la piel.
Además, el alcohol también es un diurético, por lo que puede hacer perder una gran cantidad de agua del cuerpo, dejando la piel deshidratada y sin brillo.
Los efectos se producen tanto a corto como a largo plazo. 24 horas después de una noche de consumo excesivo de alcohol, la piel se verá apagada, flácida, arrugada y, en personas que sufren de acné y rosácea, se producirán brotes. La piel puede rehidratarse y regenerarse, pero no es una capacidad ilimitada y estará condicionada por el daño producido.
¿Qué efectos tiene el alcohol en la piel?
- Deshidratación: No solo es un diurético que expulsa el agua de nuestro cuerpo, sino que también dificulta la rehidratación posterior, por lo que resultará en una piel seca y escamosa en la que las arrugas serán más visibles.
- Enrojecimiento e inflamación: La inflamación sistémica de la piel causada por el alcohol crea una reacción que causa manchas, enrojecimiento y como consecuencia un envejecimiento acelerado de la piel.
- Brotes de acné y rosácea: Las bebidas alcohólicas no solo tienden a tener un alto contenido de azúcar, sino que además debilitan el sistema inmunológico. La combinación de ambos resultará en una mayor propensión a los brotes de acné y rosácea.
¿Son iguales los efectos en la piel de todos los tipos de alcohol?
Cuanto mayor sea el contenido de alcohol, peor será el impacto en la piel. De hecho los licores oscuros como el whisky escocés, brandy, coñac o ron añejo son los más perjudiciales no sólo para la reseca sino también para la piel.
El vino tinto, a pesar de que tiene fama de ser el alcohol «más saludable» porque contiene antioxidantes, es también uno de los más dañinos para la piel. Requiere niveles más altos de procesamiento por parte del cuerpo que otros tipo de alcohol y esto hace que el hígado y los riñones tengan que trabajar más y que sea más probable que se produzca enrojecimiento y manchas en la piel, además de agravar afecciones cutáneas como la rosácea.
Los cócteles, debido al alto contenido de azúcar que en general poseen, pueden provocar inflamación de la piel, lo que aumenta el daño celular y es una causa de acné. Además pueden dejar la piel con un aspecto opaco y cetrino. Lo mismo ocurre, aunque en menor medida con el vino blanco.
Uno de los alcoholes menos perjudiciales para la piel es la cerveza. Si bien posee algunos beneficios antioxidantes, tampoco podemos decir que sea algo bueno.
Por último, los licores claros (vodka, ginebra, tequila, ron blanco, sake) solo los que contienen la menor cantidad de aditivos y son procesadas por el cuerpo más rápidamente. Por ello, son los que tienen el menor impacto en la piel. Incluso en el caso de la ginebra, debido a que está aromatizada con bayas de enebro, se le atribuye una mejora en la circulación sanguínea del rostro, proporcionando una apariencia juvenil. El vodka por su parte posee efectos beneficiosos en el tratamiento de los puntos negros, el cierre de los poros y la desinfección de la piel.
Consejos para reparar los efectos del alcohol en la piel
- Deja de beber alcohol.
- Bebe mucha agua.
- Limpieza de la piel.
- Utiliza productos de hidratación de la piel.







