La guapa argentina dio un paso más en la internacionalización de su trabajo y decidió mudarse a México para seguir creciendo en la actividad que más disfruta hacer: actuar
El baile, el canto y la actuación forman parte de su día a día y es para lo que se ha preparado toda la vida. Abril Di Yorio, a su corta edad, ya ha cosechado grandes éxitos en las pantallas y va por más: actualmente se encuentra trabajando en México en nuevos proyectos que muy pronto podremos disfrutar. La protagonista juvenil más famosa de Argentina nos cuenta un poco de su vida en el mundo de la actuación.
¿Cómo empiezas en el mundo de la actuación?
Comencé desde muy pequeña. Comencé en el mundo de la danza y de ahí al teatro musical. Cuando tenía 14 años comencé en Argentina en obras de teatro musical muy buenas, yo me hacía más en ese mundo. Cuando salí de la escuela, comencé a tener más trabajos en series, haciendo algunos personajes pequeños. A mis 20, comencé a tener protagónicos, mi primer proyecto importante fue “Los protectores”, una serie de la que se hicieron dos temporadas, donde tuve la oportunidad de trabajar con Adrián Suar, que es el productor más importante de Argentina. Hacer este trabajo fue toda una experiencia, porque además se grabó en época de pandemia. Luego de ahí, protagonicé “Cielo grande”, una serie de Netflix; después vino “La 1 5/18”, telenovela top de Argentina. Así arranqué, pero siempre estudiando; estudié en la Universidad Nacional de Artes, escuelas de teatro musical y con maestros particulares.
¿Cuál es el proyecto que más te ha dejado hasta el momento?
El proyecto que me ha dejado más es “Cielo grande”, es la serie de Netflix que protagonizo; fue toda una experiencia grabarla, porque estuvimos dos meses en una isla, y ahí también canto y bailo, así que también me reencontré con mis inicios en el teatro musical y fue el proyecto que me dio más proyección hacia otros países, además de que mi personaje me encanta, me siento muy identificada con ella.
¿Qué es lo que más hay que trabajar para llegar hasta donde estás?
Lo que más hay que trabajar es la mente. Yo, como te decía, me veía trabajando siempre en proyectos de teatro musical y no era infeliz haciendo eso, me gustaba, pero pensaba que si a los 20 no obtenía ningún protagónico, hasta ahí se iba a quedar mi carrera. Otra cosa en la que siempre hago hincapié es que hay que tocar puertas y estudiar. Lo que más trabajo me costó fue hacerme de un nombre, pero eso se hace trabajando. Cuando digo que hay que hacerse fuerte de la mente, es poder lidiar con el rechazo, porque hacemos ‘castings’ y la respuesta es no, pero dentro de 100 no hay un sí y es por eso que hoy estoy aquí.
¿Cómo llegaste a México?, ¿en qué estás trabajando?
Llegué a México hace unos cinco meses, apenas, con la idea de expandir mi carrera internacionalmente, porque en Argentina, aunque ya había trabajado muchísimo y estaba muy bien, creo que estaba muy cómoda y sé que México, el mercado, el país, es mil veces más grande, y el estar al lado de Estados Unidos también es un nexo que me interesa mucho. En eso estoy, desde que llegué no he parado de trabajar; hay proyectos cocinándose, he estado trabajando en campañas con marcas muy buenas, que es algo que se hace mucho en México, pero se vienen buenas cosas.
Si pudieras elegir un papel para interpretar, ¿cuál sería?
Me gusta mucho el rol que hace Zendaya en la serie “Euphoria”, me encanta ese personaje. Rue Bennett es un personaje muy alejado de mí, muy distinto a lo que he hecho, creo que un personaje así sería muy desafiante e interesante trabajarlo y estoy lista para hacerlo.
¿Qué rol te gusta interpretar más, la buena o la mala?
Siempre he sido la buena, hago un chiste con ello y digo que siempre soy “la buena pobre”, pero el año pasado por fin hice un personaje donde era “la mala rica”, pero sí creo que me gusta ser más la buena. Me gustan mucho las dos partes, pero definitivamente sí me gusta ser la buena.
¿Quién es tu actor favorito?
Me gustan mucho Merryl Streep, Julia Roberts y Leonardo Di Caprio, me parece que son tres actores muy importantes. Pensando en Argentina, sigo mucho la carrera de Peter Lanzani, me interesa mucho la carrera que él hizo, podría haberse quedado en el rol de galán que interpretaba, pero decidió hacerse una carrera, ir por otro lado y construirse. Otro personaje de Argentina que admiro es Ricardo Darín.
Si tu vida fuera una película, ¿qué nombre le pondrías?
Creo que todavía me falta mucho, pero hasta ahora le pondría algo como “Electrocardiograma”, porque siento que mi vida es muy así, picos de subidas y bajadas, pero así debe ser; un día leí que si en tu vida no hay subidas y bajadas, significa que estás muerto, como en un electrocardiograma, creo mucho en eso.
¿Qué haces cuando no estás en los sets?
Tomo muchas clases, es algo que me gusta, de hecho, me gustaría tomar más clases, pero en la última temporada no lo he podido hacer porque he estado muy dedicada al trabajo. También me gusta mucho pasar tiempo con mi familia, es algo que disfruto, también pasar tiempo con mis amigos y con la gente que quiero, es algo que no cambiaría por nada.
¿Qué cambiarías si fueras presidenta de tu nación?
Creo que le daría más cabida al arte, lo instalaría en la sociedad, de fijo en las escuelas para normalizarlo; me parece que el arte está en una nube y debería ser más cercano a todos, para mí es un trabajo y me encanta hacerlo, los niños también lo deben conocer y saber que también es una opción.













































