Muchos cuando comenzamos a hacer ejercicio o bien aumenta el entrenamiento, los músculos recienten la carga y liberan ácido láctico, lo que hace que nos adolezca el cuerpo
El ácido láctico se asocia a los dolores musculares, pues este se libera después de realizar ejercicio de alta intensidad.
Este compuesto químico se produce luego de usar la glucosa como combustible cuando hay ausencia de oxígeno cuando hacemos ejercicios de alta intensidad por intervalos de duración media.
Cabe señalar que cuando hacemos ejercicio, el cuerpo utiliza la glucosa para tener energía, así degrada al ácido láctico, pero al no ser utilizado, produce fatiga en el deportista.
A diferencia de cuando se hace ejercicio de baja intensidad, el cuerpo produce ácido láctico en bajas concentraciones sin afectarlo, diferente a cuando se hace ejercicio de alta intensidad, el cuerpo no es capaz de retirarlo.
Cuando el cuerpo produce grandes cantidades, tenemos como resultado dolencias en el cuerpo.
También se pueden sentir calambres, náuseas o mareos, además de sensación de ardor.
Sin embargo, el umbral del lactato se puede entrenar. Una vez que el deportista se acostumbre al entrenamiento, su cuerpo retrasará que el ácido se acumule y que la fatiga tarde en aparecer.
Algo que no podemos perder de vista es que los efectos del ácido nunca podrán desaparecer por completo aun cuando siempre se entrene a alta intensidad. Por ejemplo, Usain Bolt continuaba vomitando cuando se preparaba para competir.
Recuerda que cuando hagas deporte debes mantenerte hidratado y no sobre ejercitar, además de descansar.







