Con el paso de los años el cuerpo produce menos colágeno y con ello vienen los problemas en articulaciones, dolor en los huesos y arrugas
El colágeno es una proteína crucial responsable de la elasticidad y fuerza de la piel, por lo mismo, ha ganado popularidad como suplemento para apoyar la salud cutánea, pues con el paso de los años la piel de nuestro cuerpo va perdiendo tono.
En ese escenario, la búsqueda de una piel radiante y juvenil radica en la elección de la forma en la que podrías sumar esta proteína a tus hábitos, ya sea como polvo mezclado en bebidas o en prácticas cápsulas. Esta elección puede tener impactos variables en su efectividad.
¿Qué sucede en la piel cuando lo ingieres?
El colágeno es el principal componente de los tejidos que conforman los tendones, ligamentos, la piel y los músculos. Tenemos muchos tipos, pero la mayoría es de Tipo-I, que es la la principal proteína estructural de la piel, es el que le da forma y tensión a la piel.
Sin embargo, alrededor de los 25 años, el colágeno tipo-I se empieza a descomponer más rápidamente de lo que nuestro cuerpo puede reemplazarlo.
Aproximadamente a esta edad, la piel empieza a perder su grosor y tensión a razón de 1.5% por año, de acuerdo con la dermatóloga Anjali Mahto, autora de «La biblia del cuidado de la piel».
Son numerosas marcas las que han optado por tener entre sus productos los suplementos de colágeno, debido a que estos son cada vez más demandados por los buenos resultados que tiene tomarlos.
Entonces, ¿en polvo o en pastillas?
La mejor forma de tomar colágeno es en la manera menos procesada (y que disfrutes y encuentres más práctica), como caldo de huesos o en polvo. Aún así, es importante que conozcas la diferencia entre tomar colágeno en polvo o en cápsulas.
De acuerdo con WebMed, son los suplementos que contienen una forma digestible de colágeno llamada péptidos de colágeno o colágeno hidrolizado; estos están hechos a partir de tejidos de vaca, cerdo, pollo o peces.
Las pastillas de colágeno se utilizan como un término general que incluye tanto cápsulas como tabletas, de acuerdo con CB Suplements. El colágeno generalmente se encuentra en cápsulas de gel blando semi-transparentes, ya que las cápsulas actúan más rápido que las tabletas. Estas píldoras son simplemente polvo de colágeno envuelto en una cápsula (de gel blando hecho también de colágeno).
La ventaja de las píldoras es que no necesitas disolverlas en nada para obtener el colágeno. Solo necesitas un vaso con agua para su toma.
En tanto, el colágeno en polvo tiene los mismos ingredientes activos que las cápsulas y gomitas (los elementos activos y animales). Sin embargo, las dosis variarán según lo que necesites, señala WebMed. La fuente más común de polvo de colágeno es bovina (de res), pero algunos están hechos a partir de fuentes marinas y de pollo, incluyendo cáscaras de huevo.
El colágeno en polvo se puede disolver en bebidas, jugos, licuados o sopas, así el organismo lo absorbe de forma más rápida, ya que la cantidad de la proteína es más concentrada.
Entonces, ¿hay una manera correcta de tomar colágeno?
La respuesta es no. Ya sea que elijas las píldoras o el polvo, no hay diferencia entre los beneficios de uno u otro. Lo importante es cuál se adapta a tu estilo de vida; sin embargo, recuerda, antes de probar alguna de estas tomas de colágeno, acude con un especialista que personalice tu ingesta y así obtendrás los mejores beneficios.
Y, ¿qué es el colágeno hidrolizado?
El colágeno hidrolizado es la forma en la que el colágeno viene descompuesto en sus aminoácidos para facilitar su absorción en el organismo.
El consumo constante de este mejora la elasticidad de la piel y la hidratación y se puede tomar en píldoras, polvo o líquido.









