¿Sabías que intercambiamos 80 millones de bacterias en un beso íntimo de tan solo 10 segundos de duración?
Un beso es una expresión de amor y afecto que en pareja disfrutamos. Sin embargo, ¿te has preguntado cuánto duran las bacterias en la boca después de un beso?
Un estudio publicado en 2014, en el que analizaron los microbios presentes en la boca en 21 parejas después de un beso íntimo experimentalmente controlado, reveló que las parejas intercambian parte de la microbiota de la lengua, y las bacterias del otro permanecen durante horas en la saliva de su nuevo inquilino.
También observaron que cuanto más besemos a nuestra pareja más se parecerá la composición de microbios de la saliva entre nosotros. Incluso calcularon cuántos besos exactamente son necesarios para que el efecto en la microbiota de la saliva se mantenga: al menos nueve besos al día.
Aunque lo más interesante es que -tras una serie de experimentos- los investigadores concluyeron que en un beso íntimo de solo diez segundos somos capaces de intercambiar unos 80 millones de bacterias.
¿Qué ocurre con la saliva al besarnos?
El microbioma oral
El microbioma oral es la comunidad de microorganismos que habitan en la cavidad oral (boca, lengua, encías y garganta). Incluye miles de especies diferentes de bacterias, virus, hongos y otros organismos unicelulares que forman un ecosistema complejo y dinámico.
Se han identificado más de 700 especies bacterianas diferentes. La mayoría tienen efectos beneficiosos como la digestión de ciertos nutrientes, la protección contra patógenos invasores o la regulación del sistema inmunológico local. Solo unas pocas son responsables de enfermedades orales –caries dental, enfermedad periodontal, halitosis (mal aliento), candidiasis oral, etc.– y de enfermedades no orales –cardiovasculares, diabetes y enfermedades respiratorias–.
Los microorganismos intercambiados durante un beso no son necesariamente dañinos. En la mayoría de los casos, este intercambio no representa un riesgo significativo para la salud, siempre y cuando las personas gocen de una buena salud general y oral. Pero existen varias enfermedades infecciosas que pueden transmitirse mediante un beso.
Los herpes
Son un tipo de virus que puede transmitirse fácilmente a través de la saliva. Por ejemplo, la mononucleosis infecciosa (conocida como la enfermedad del beso) está causada por el virus de Epstein-Barr, y es una enfermedad muy común entre los adolescentes y adultos jóvenes. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de garganta, fatiga extrema y agrandamiento de los ganglios linfáticos.
El herpes labial o simple se transmite a través del contacto directo, incluidos los besos. Los síntomas incluyen la aparición de ampollas dolorosas alrededor de los labios o en la boca. Y el herpes genital, aunque es más comúnmente transmitido por contacto sexual, también puede transmitirse a través de besos si hay lesiones activas en la boca o alrededor de los labios.
El citomegalovirus es otro herpes que puede transmitirse a través de la saliva. Aunque en la mayoría de los casos no causa síntomas graves, puede representar un riesgo para personas inmunocomprometidas o mujeres embarazadas.
Caries, faringitis y gripe
Bacterias como Streptococcus mutans o Streptococcus pyogenes, que causan caries o infecciones de garganta y faringitis. También bacterias asociadas con la enfermedad periodontal, como Porphyromonas gingivalis. Y, por supuesto, virus que causan infecciones respiratorias como el de la gripe, el virus respiratorio sincitial u otros virus del resfriado común.
También podemos transmitir en un beso algunos tipos del virus del papiloma. E incluso hongos como la levadura Candida albicans que causa la candidiasis.
Higiene bucal, la solución para un beso saludable
La dieta, la higiene bucal, el tabaquismo y el consumo de alcohol, el uso de antibióticos y otros medicamentos, la genética y otras condiciones médicas subyacentes, influyen en la composición y la salud de la microbiota oral.
Mantener un equilibrio saludable en la microbiota oral es fundamental para prevenir enfermedades y su transmisión a través de los besos. Un cepillado frecuente y adecuado de los dientes y la lengua, sumado al uso de hilo dental y del enjuague bucal, éste último con moderación, es la recomendación. Además, visitar regularmente al dentista, limitar el consumo excesivo de azúcar y evitar fumar son la mejor manera de mantener una boca sana.







