Sí, las zanahorias se conservan mejor cuando están en un ambiente húmedo y hay varios trucos para conseguirlo
Las zanahorias son económicas y le van a todo tipo de receta, tanto frías como calientes, crudas o cocidas, como ingrediente principal o como acompañamiento, pero seguro que más de una vez se te han echado a perder o se ven arrugadas, blandas o con un aspecto muy poco apetecible.
¡No las tires! Te decimos, por una lado, cómo conservarlas para que te duren mucho más tiempo; y por otro lado, qué hacer si ya están un poco deterioradas.
1.- Guárdalas en el refrigerador dentro de un recipiente hermético con agua, que cambiarás en cuanto notes que empieza a ponerse turbia. El agua que retires puedes usarla para tu jardín o plantas.
2.- Otra opción es guardarlas envueltas en hojas de papel absorbente previamente humedecidas, que también te encargarás de mantenerlas así a lo largo de las semanas.
3.- Las zanahorias también se pueden congelar, y para hacerlo debes pelarlas, cortarlas en rodajas o en dados y blanqueas, esto es poner agua y cuando hierva echas las zanahorias y esperas a que el agua hierva de nuevo. En ese momento las sacas, las pasas bajo el chorro de agua fría para cortar la cocción, las escurres bien, las guardas en bolsas o recipientes y al congelador.
4.- Si tus zanahorias perdieron firmeza, colócalas en agua fría y en el refri, por no menos de 30 minutos, para reanimarlas.







