Anamar Orihuela

    A través de su nuevo libro, “Doña huevotes”, la especialista manda un mensaje de apoyo y brinda una herramienta para todas aquellas mujeres que esconden sus emociones y fracturas del alma

    Psicoterapeuta, conferencista y escritora de varios ‘best sellers’, Anamar Orihuela nos comparte su más reciente libro, “Doña huevotes». Aprende a liberarte de la carga de ser la que carga, resuelve, ayuda, sostiene y jamás tiene derecho a necesitar”, en el que habla de manera directa de cómo trabajar las heridas de una mujer que hoy no se sabe vulnerable, que hoy cree que todo lo puede, pero que en realidad está exhausta, y nos recuerda que hoy “es un momento muy importante para empezar a nutrir nuestro interior, los vínculos, el amor propio; es un momento único para hacerlo y hay que aprovechar todo lo que nos ayude a conocernos y a sanar”.

    ¿Quién es “Doña huevotes”?

    “Doña huevotes” es una mujer que vivió circunstancias de mucha incertidumbre, no se sintió protegida por su papá, no sintió una mamá fuerte, no tuvo derecho a ser niña. También pudo haber sido una mujer que sintió que para ser querida necesitaba ser fuerte, masculinizada, ser una mujer dominante. La “Doña huevotes” es una mujer que no sabe ser vulnerable, a la que le cuesta trabajo pedir, que es controladora, que va muy rápido y que no puede parar.

    ¿Cómo surge este libro?

    Cada uno de mis libros siempre parte de un trabajo personal que comparto conmigo, con mis alumnos y con mis pacientes. En realidad, “Doña huevotes” es un libro muy especial para mí, porque es un proceso de reencuentro con una parte vulnerable, con un derecho a pedir, un derecho a recibir.

    Llegué a un momento en mi vida de vulnerabilidad en donde pude conectar con esa materia, aprender a mirarla y a descubrir el poder de la vulnerabilidad y empecé a trabajarlo con otras mujeres en mis talleres y en mis cursos, y fue realmente ese proceso el que fue gestando esto hasta descubrir que no necesitamos ser “Doña huevotes” para ser fuertes y entender que hay algo que reparar y rescatar.

    ¿A quién va dirigido este libro?

    A mujeres que hoy sienten que están exhaustas, porque tienen muchas responsabilidades que no saben soltar.

    ¿Qué es el método HERA?

    Hace más de 25 años empecé este trabajo de sanación, lo empecé más como un viaje personal de encontrar respuestas, de poder entender procesos de dolor, y este viaje me llevó al final a estudiar psicoterapia, a estudiar distintas líneas de sanación, desde las líneas espirituales. Es una herramienta que fui creando con todo lo que descubrí en el camino, es un método que te ayuda a conocerte de manera integral, a sanar las heridas de tu infancia, a entender que no está mal tener un niño o una niña herida, que es parte de ti y que merece amor y atención. Te ayuda a cambiar tu mentalidad, desde lo físico, las emociones, la parte espiritual, cómo ir sanando tu pasado y logrando que el adulto sea el capitán de tu vida.

    ¿Por qué deberíamos tomar psicoterapia?

    Esto es algo muy importante. Creo que desde chiquitos debimos haber tomado una materia que se llamara “responsabilidad afectiva”. La responsabilidad afectiva te ayuda a saber que no todo en la vida es conocer y aprender, también es sentir; el autoconocimiento y la sanación es algo muy importante y la verdad es que la psicoterapia te va abriendo capítulos de tu interior que te ayudan a conocerte, a liberar cosas que estás cargando y que te has tragado por años. La psicoterapia es un espejo que te ayuda a mirar lo que hay adentro, en tu historia, en la relación con tus padres, en lo que verdaderamente quieres en tu vida. La psicoterapia es el mejor viaje que te puedas dar hacia adentro, acompañado de un especialista que esté interesado en tu mundo interior, que te pongan atención, que sea un momento para ti.

    ¿Quién es tu escritor favorito?

    Tengo varios. Me gusta mucho Elisabeth Kübler Ross, para leer desarrollo humano, me encanta. También me gusta mucho la mitología, libros como “Un mago de Terramar”, que hablan de mundos mitológicos. Hoy leo casi todo el tiempo acerca de trauma, leo mucho a Peter A. Levine, entre otros autores.

    ¿Qué mensaje les das a las mujeres?

    Que las mujeres hoy más que nunca deberíamos pensar en ir hacia afuera y entender que el viaje es hacia adentro, es conocer lo que sentimos, es sanar nuestra historia, cambiar nuestro concepto de lo femenino y transformarlo.


    Si las mujeres estamos compitiendo, estamos divididas, nos debilitamos; hoy más que nunca, las mujeres debemos recuperar la conexión con nuestra femineidad y saber que ese es nuestro poder, saber que el empoderamiento no es masculinizarnos y hacernos unas “Doña huevotes”, sino hacernos “Mujeres ovario”, mujeres que se conocen, que se aman, que tienen respeto por la vida; por los demás, por la naturaleza y, claro, por sí mismas.

    FOTOGRAFÍA: EDITH RODRÍGUEZ

    Eli Martínez

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