Son muy comunes las siestas después de comer, pero hacerlo no es recomendable; mejor sal a caminar, trae múltiples beneficios a tu salud
Seremos claros, hacer sobremesa o acostarte después de comer no es lo más recomendable por una simple razón: el organismo no realiza la digestión correctamente, lo que podría derivar en síntomas como reflujo, acidez o indigestión y sensación de pesadez durante algunas horas.
Es verdad que después de comer nos sentimos cansados y dormir un poco o simplemente recostarnos es muy tentador, pero salir a caminar o realizar alguna actividad que no sea intensa es mejor y trae beneficios para el organismo, aquí algunos:
- Salud metabólica y control de peso: dar un paseo después de comer hace que la comida se digiera mejor, por lo que estimula nuestro metabolismo, al estómago y al intestino, haciendo que nuestra salud digestiva sea mejor.
- Fortalecimiento del corazón y la circulación: caminar regularmente y hacer ejercicio diario fortalece tu corazón y mejora la circulación sanguínea. Estudios han demostrado que una pequeña caminata de 10 o 15 minutos después de comer hace que se reduzca el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y otros problemas relacionados con la salud del corazón.
- Estimulación cerebral: un breve paseo puede ser una excelente manera de recargar tu mente y aumentar tu productividad, no sólo te vas a despejar. Caminar aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, lo que mejora la función cognitiva, la memoria y la concentración.
- Controla los picos de insulina: caminar después de comer ayuda a reducir y controlar los niveles de azúcar en la sangre.
- Mejora el estado de ánimo: caminar no sólo nos va a dar beneficios al cuerpo, también a nuestro estado de ánimo, caminar al aire libre, especialmente en entornos naturales, es una poderosa terapia para la mente. Te ayuda a liberar endorfinas, que mejoran el estado de ánimo, y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
Cuándo es mejor ponerse en movimiento y cómo
Es mejor no esperar demasiado para empezar a caminar después de una comida, cuanto antes mejor. Uno de los motivos es que, por ejemplo, en el caso de los niveles de glucosa en sangre, esta tiende a alcanzar su punto máximo unos 70 minutos después de la ingesta de alimentos, por lo que conviene ponerse en movimiento antes.
Algunos estudios sugieren que el momento óptimo para empezar a caminar es 30 minutos después de comer si el objetivo es reducir los picos de azúcar en sangre y al mismo tiempo evitar molestias gastrointestinales.
Así que ¡termina de comer, ponte los tenis y sal a caminar; no más sobremesa!







