Evita errores que podrían dañar tu piel al momento de desmaquillar tu rostro
Desmaquillarte podría parecer una actividad sencilla, sin embargo, hay muchos detalles a tener en cuenta, desde hacer una doble limpieza, el tiempo que hay que hacerla y hasta los productos que debemos utilizar para conseguir una piel limpia y saludable.
¿Qué errores cometemos al desmaquillarnos?
Frotar los ojos
Cuando desmaquillamos los ojos tendemos a restregar el algodón por ellos de forma algo agresiva. Esto no solo no hace que el producto no se elimine correctamente sino que se dañan las pestañas haciendo que se caigan y se fomentan las arrugas en el contorno, además de ensuciarlo y oscurecerlo. El truco para que esto no ocurra.
Corta un disco de algodón por la mitad, ponlo sobre la zona de la bolsa y con la otra mitad empapa bien la pestaña con el ojo cerrado y retira deslizando suavemente. Por último, coloca el algodón en la parte superior del párpado y desliza desde la raíz de las pestañas hacia arriba.
Desmaquillar los labios con agua micelar o leche limpiadora
Y es que, para zonas del rostro como son los ojos o los labios hay que usar un producto específico para ellos. En el caso de los labios, también se puede usar un desmaquillante de ojos ya que está formulado para tratar zonas más sensibles.
Empapa un disco de algodón con el producto y comienza deslizando con suavidad el labio inferior, desde la comisura al centro. Primero una mitad del labio y a continuación la otra, del mismo modo el labio superior.
No desmaquillar el cuello
El maquillaje no debería terminar en la barbilla y, por tanto, la limpieza facial tampoco pero solemos olvidarnos de esta zona. Pasa siempre un algodón con desmaquillante que además arrastrará la suciedad de la polución y el polvo y lo tonificará.
Para el cuello puedes utilizar los mismos cosméticos que utilizas en el rostro.
Utilizar poca cantidad de producto
Muchas veces pecamos de usar demasiado producto, como ocurre en geles, champús, mascarillas y acondicionadores, pero otras nos quedamos muy cortas, como pasa con la crema facial y con el limpiador líquido. En cuanto al desmaquillante, es mejor aplicarlo en abundancia porque sino la piel solo lo absorberá y no se limpiará. El truco para que esto no ocurra: aplicar suficiente cantidad para que la piel se sature y no la quiera absorber. De esta manera, irá arrastrando todo el maquillaje y la suciedad.
Hidratar la piel después de limpiarla
Quizás esta sea una de las razones por las que, horas después de limpiar la piel, hidratarla y cuidarla salen numerosos granitos. Y es que, lo que deberíamos hacer es tonificar la piel antes de hidratarla. El tónico va a retirar restos del producto limpiador que siempre se quedan en la piel e incluso puede que salga suciedad que esta no ha conseguido retirar. La función primordial del tónico es reequilibrar el ph de la piel porque por sí sola tarda en recuperarlo aproximadamente dos horas. Sin embargo, con el tónico reequilibramos de manera inmediata.
Sin embargo, además de la aplicación del tónico, la hidratación constante se vuelve fundamental. Aplicar tratamientos hidratantes que contengan ingredientes activos específicos es clave para mantener la piel flexible y elástica.







